Sermón Semanal
 
 

 

 

Vales más de lo que tienes.

Lucas 12: 15-21

Introducción:
Quiero iniciar haciéndole una pregunta: ¿cuánto creé usted que vale?
Nosotros tenemos muchas maneras de determinar el precio de las cosas.
¿Cómo determina usted cuánto cuesta algo? Por el tamaño, por la antigüedad, por los acabados, o porque otros lo tienen.
Cuantas veces usted paga algo y se siente satisfecho porque usted siente que valió la pena lo que usted pago. (Un buen servicio, un aparato eléctrico, etc.).
Pero cuántas veces ha pagado muchas más de lo que vale una cosa. (Ejemplo: comprar algo que pensamos que fue una gran oferta, y luego se encuentra que eso que compro lo encuentra a la mitad en otro lugar.
La pregunta que le vuelvo hacer, entonces ¿cuánto creé usted que vale?
Un ser humano vale mucho más de lo que tenga en un banco, vale mucho más de lo que tiene guardado bajo el colchón, vale mucho más de lo que ha acumulado en toda su vida, vale mucho más que la ropa que trae. 
Hoy quiero hablarle lo mucho que usted y yo valemos.
 Y sobre todo quiero  hablarle que usted vale mucho más de lo que usted tiene.
 “Porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” Ver. 15b.
Vivimos en una sociedad que pone etiquetas y que clasifica el éxito de las personas de acuerdo a la casa que tiene, a la ropa que viste, la marca del auto que maneja, el lugar donde vive, etc.
Pero la palabra de Dios dice: “Porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” Dos mil años que esto fue dicho y sigue teniendo vigencia.
Jesús nos dice hoy que en cualquier parte del mundo que el hombre no vale lo que sus posesiones significan.
El hombre vale porque fue hecho por Dios.
Tú vales más para Dios que lo que tú puedes acumular de posesiones en cien años de vida.

Desarrollo:
Vamos a ver algunos principios que Jesús nos comparte en esta parábola.
El primer principio que debemos considerar cuando hablamos del valor que tenemos los seres humanos en relación a nuestros bienes es:

  1. Los bienes materiales son una bendición.

Bendición: Favor, dicha, gracia.
Este hombre de la parábola no estaba preparado para que su cosecha diera tanto,  su tierra produjo tanto que rebasó a una proporción normal. “La heredad de un hombre había producido mucho”. Ver.16
Hay personas que los alcanza la bendición y no están preparados, pierden la visión y se olvidan de honrar a al dador de la bendición.
Los bienes como usted lo quiera medir son una bendición que Dios nos da a través del sudor de nuestra frente,  pero no solamente es el fruto de nuestro trabajo, porque hay gente que trabaja y trabaja y por más que planifica no cosecha en abundancia. (La gente llega a decir: trabajo como burro y no me alcanza).
Proverbios 22:4 “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.”
Tres cosas que Dios da: Riqueza, reconocimiento y vida.
Tener bienes es una bendición de Dios, ser reconocido es una bendición de Dios, tener vida es una bendición de Dios.
Si usted tiene una casa, un trabajo, un negocio, ropa, vacaciones, etc. Es una bendición del cielo poder tener esas cosas.
Conozco gente muy próspera y se caracterizan por reconocer a Dios en sus logros.
Loa bienes no son malos, pero debemos reconocerlos siempre como una bendición, no como la vida misma.
Salmo 62:10 “No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.

2. Los bienes materiales son para disfrutarlos, pero no se deje atrapar por ellos.

Cuando la prosperidad te atrapa, ya no reconoces a Dios como el dador de la bendición, entonces la prosperidad deja de convertirse en una bendición. Proverbios 10:22 “La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.”
El corazón de este hombre fue atrapado porque puso su confianza en sus bienes materiales y lo que fue una bendición se convirtió en su peor desastre, la muerte repentina. Ver. 19 “Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años”

3. Los bienes materiales no le definen a usted.

Los seres humanos tenemos la tendencia de no  ver en las cosas materiales la bendición del cielo, sino ver en las cosas materiales donde poner nuestro corazón, interpretamos las cosas como si fueran el valor de nuestra vida.
Y por eso las personas tratan de acumular más y más porque sienten que de esa forma valen más.
Vivimos en una sociedad de consumo.  El consumismo es una enfermedad del siglo XXI
Consumismo: Tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes  no siempre necesarios.
¿Conoce a alguien así?
Para algunas personas el consumismo es una forma de interpretar la vida, es decir que el valor que tiene su vida depende de lo que posee o llegue acumular.
La psicología dice que el consumismo tiene un motivo: ganar status y prestigio.
¿Por qué Dios le llama necio a  este hombre? Ver.20 “Pero Dios le dijo: Necio, esta noche viene a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
 Porque no entendió que el valor de  su vida no tenía nada que ver con el tamaño de sus bodegas, sino por hecho de que es un ser eterno hecho y formado a imagen y semejanza de Dios.
“Necio”  (Persona que insiste en los propios errores o se aferra a ideas o posturas equivocadas, demostrando con ello poca inteligencia.)
En necio querer  pasar la vida tratando de sentir que mientras más tenga más vale, sin entender que nuestro valor no depende de lo que podamos tener.

¿A cuánta gente conoce así?

4. Los bienes materiales son temporales.

1ra. Juan 2:17 “Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
2da. Corintios 4:18 “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”
En el momento que este hombre se disponía a disfrutar sus bienes, en esa  noche le vinieron a pedir el alma.

Conclusión:
Quiero terminar con la misma pregunta que inicie: ¿cuánto creé usted que vale?
El valor que tienes, está en ti mismo simple y sencillamente porque eres una criatura de Dios. Tú no eres algo, tú eres alguien.
Vales lo que vales porque fuiste hecho a imagen de Dios.
Isaías 43: 3-5 “3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. 4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. 5 No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.”
A pesar de que Israel era tan pequeño, Dios le recordó: tú vales no por el tamaño de tus palacios, tú vales porque yo te  amé, siendo la nación más pequeña  de la tierra yo te amé.
Hoy el Padre te dice lo mismo: eres tan valioso para mí que yo entregue la vida de mi hijo Jesucristo. 

1ra. pedro 2:9-10 “19 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”

 

 

 

Que Dios les bendiga

Pastor Saúl Vega Saldaña