Sermón Semanal
 
 

 

 

El tiempo de ser valiente.

Josué 1:1-9

INTRODUCCIÓN:
A todos nos llega un tiempo en que tenemos que ser valientes, frente a un nuevo reto. En ocasiones los nuevos retos, pueden causar temor.
El temor es una emoción paralizante. Produce ansiedad, divide nuestra mente y acaba con nuestras energías.
Además, el temor da lugar a que cualquier sospecha pueda impedirnos llevar a cabo la voluntad de Dios.
El Señor jamás deseó que sus seguidores temieran al futuro, no debemos permitir que el temor o la ansiedad nos controlen.
Uno de los pasajes por excelencia en cuanto como tratar con el temor, se encuentra en el relato acerca de la vida de Josué.
El reto de Josué consistió  en llevar a más de dos millones de personas a una nueva tierra extraña y conquistarla.
Quizás no vamos a conquistar naciones, pero habrá momentos en nuestra vida que encontraremos situaciones complejas y vamos a requerir valentía para salir adelante.
Al iniciar su labor al frente del pueblo de Israel, el Señor le dijo a Josué: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Ver.9
La misma promesa sigue vigente para nosotros.
No hay necesidad para temer si confiamos en la ayuda poderosa del Señor.

DESARROLLO DEL SERMÓN:
¿Cuál es la clave para vencer el temor? Ver.6, 7, 9
La instrucción triple es: Esfuérzate y sé Valiente.
Incluso se convierte en un mandamiento. Ver.9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente”
Dios dijo tres veces a Josué: “Esfuérzate y sé Valiente” Ver. 6, 7, 9
¿A qué se debió esa repetición? A que Dios sabía que el pueblo intentaría intervenir en las decisiones de Josué.
Esta exhortación se aplica a nosotros como seguidores de Cristo pues tenemos la misma promesa. Hebreos 13:5 -6 5“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; 6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.”

¿Cómo llegar a ser valiente?

  • Meditar en la Palabra de Dios.

En lugar de leerla rápidamente, tomemos un pasaje y dediquemos tiempo para pensar en su contenido.
Al aplicar la enseñanza bíblica en nuestra experiencia cotidiana, la Biblia llega a ser la brújula de nuestra vida.
La meditación contribuirá en varios aspectos:

  • Tranquiliza nuestro espíritu. Al enfocarnos en el Señor y su bondad, nuestros temores se desvanecerán.
  • Purifica nuestro corazón. La Biblia penetra en nuestro ser mostrándonos nuestros pensamientos a fin de que confrontemos nuestros pecados a la luz de su Palabra. Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”
  • Mejora nuestra percepción y clarifica nuestra dirección para impedir que nos desviemos de sus caminos. Salmo 119:105 “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.”
  • Aumenta nuestra fe. Dios está dispuesto a indicarnos qué hacer si confiamos en Él en cualquier situación. Proverbios 3:5-6 “5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.”
  • Recordar la fidelidad de Dios. En distintas ocasiones, al experimentar problemas y angustias hemos clamados a Él, leído su Palabra, confiado en sus promesas y Él nos ha ayudado a superar la adversidad.

 

  • Observar la valentía de otros creyentes.

Cuando ellos comparten sus experiencias, sus relatos refuerzan nuestra fe en Dios. Podemos ver que ellos porque confiaron en su amparo y fortaleza.  Salmo 46

  • Tener presente la promesa de Dios: “No te dejaré ni te desampararé” (He 13.5).

Nuestro Dios omnipotente y amoroso tiene todo a su disposición para guiarnos y sostenernos a fin de que seamos “más que vencedores por medio de aquel que nos amó” Romanos 8:37 “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”

CONCLUSIÓN:
Como humanos, todos somos acosados por temores reales o imaginarios que pueden resultar en consecuencias funestas. No obstante, Dios tiene planes específicos para quienes se amparan a sus promesas y depositan su confianza en Él para triunfar en la vida.
Estos incluyen requisitos indispensables para los cuales Él nos ha capacitado y suplido los elementos necesarios para cumplirlos.

No dudemos, entonces, que obtendremos la victoria si dependemos incondicionalmente de Él, de su Palabra y de la disciplina necesaria para esforzarnos y ser valientes y lograr hacer frente a cualquier obstáculo, por difícil que parezca.

 

 

 

Que Dios les bendiga

Pastor Saúl Vega Saldaña